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Por qué vale la pena hablar contigo mismo sin temor a pasar por loco



Hablar en voz alta no es una señal de locura, y estas conversaciones pueden traer más beneficio de lo que puede parecer a primera vista.



En primer lugar, hay que destacar que hablar en voz alta es una señal de genialidad.Las personas inteligentes en el planeta tenían la costumbre de hablar con ellas mismas. Esto se refleja en obras científicas, poesía, arte y la historia lo confirma.
Por ejemplo, Albert Einstein adoraba reflexionar en voz alta sobre fórmulas y teorías complicadas, y a veces incluso se pedía consejo a sí mismo. Además de eso, se han llevado a cabo muchas investigaciones que demuestran que pensar en voz alta acelera y estructura el proceso del pensamiento.
"Llaves, llaves, llaves. ¿Dónde las habré dejado? ¡Ah, ahí están, sobre la mesa!". Se descubrió de forma experimental que encontramos las cosas más rápido si repetimos su nombre en voz alta. Estar nombrando la cosa que buscas en este mismo momento, estimula el trabajo de la memoria y te hace concentrar más rápidamente, como consecuencia, encuentras el objeto más rápido.
Aunque hay que tener en cuenta que esto solo funciona en caso de que sepas con toda seguridad cómo se ve lo que estás buscando.
Los niños a menudo aprenden repitiendo en voz alta lo que están haciendo. De paso, así recuerdan cómo han solucionado el problema y esta experiencia les servirá para futuras ocasiones. Es más fácil recordar algo cuando lo repites en voz alta. Gracias a que nuestro cerebro escucha la información necesaria dicha por nuestra propia voz, la recordamos mucho más rápido y durante más tiempo.
Casi todos tenemos un caos en la cabeza: los pensamientos van de un lado para otro creando un revoltijo. Sin embargo, hablar en voz alta de lo que te preocupa, permite organizar tus ideas y calmar los nervios. La famosa psicóloga Linda Sapadin cree que hablando en voz alta de nuestras preocupaciones, encontramos soluciones: "Esto permite aclarar las ideas, descubrir qué es lo que nos importa de verdad y sentir confianza en nuestras decisiones".
"Ya lo decidí, a partir del lunes empiezo a correr, estudiaré un idioma extranjero y me inscribré en la escuela de pintura", nos decimos. Todos sabemos lo difícil que es hacer una lista de metas y empezar a avanzar para cumplirlas. Hablando en voz alta cada paso, podemos hacer esta tarea varias veces más fácil, todo se vuelve menos complicado y más concreto. Esto ayuda a ver las cosas en perspectiva y avanzar adelante con mayor seguridad.
Por último, la persona que sabe absolutamente todo de ti eres tú. No temas escuchar tu voz interior y responderte en voz alta.
Foto de portada depositphotos
Fuente del material psych.wisc.edu ,
Dr. Linda Sapadin